Olivia se miró al espejo, y no pudo evitar llorar, se sentía miserable, el hombre que ella amaba ni siquiera la había querido escuchar.
«Juro que nadie, nunca nadie va a volver a lastimarme» dijo mirándose al espejo, limpio sus lágrimas y se quitó el vestido de novia que aún llevaba puesto.
Caminó hasta el baño abrió el grifo y se metió bajo la ducha, le dolía el corazón, el alma, solo que no se dejaría derribar por un hombre que la había dejado sin ni siquiera escuchar.
Tan pronto salió del b