Leonardo estaba que estallaba, Héctor era un inconsciente, ni siquiera era capaz de contestar su propio celular.
Leonardo subió rápidamente las escaleras, sus pasos eran rápidos, no tenía tiempo para pensar, y mucho menos para ser delicado con su hermano menor.
Sin dudarlo un segundo, Leonardo abrió la puerta de par en par, sin ni siquiera avisar. El grito de Paula acompañado de un insulto de Héctor hizo que Leonardo cerrará la puerta rápidamente.
—¡Joder Leonardo!, ¿acaso no te enseñaron a toc