POV SEBASTIANO
Aun muerto, Umberto me seguía causando problemas. Era increíble cómo un hijo de puta podía complicarte incluso desde la tumba. Hoy debería estar en Estados Unidos con Mia, pero aquí estaba, atrapado en Italia, sumergido hasta el cuello en la mierda que él dejó atrás. Mis hombres aún no habían terminado de reunir toda la información: sus fuentes, sus aliados, sus operaciones. No podía irme sin cerrar ese tema completamente, sin asegurarme de que cada resquicio de su existencia fue