POV SEBASTIANO
El silencio del cuarto de torturas era denso, roto únicamente por el sonido de las cadenas que mantenían a Umberto sujeto al suelo como el animal que era. Su respiración entrecortada llenaba el aire, mezclándose con el olor metálico de la sangre seca y el sudor.
Me acerqué despacio, dejando que el eco de mis pasos resonara en la habitación. Cada paso era un recordatorio para él de lo inevitable, de lo que estaba por venir.
—No sabes cuánto deseé este momento. —Mi voz era baja, ca