POV SEBASTIANO
El trayecto al aeropuerto transcurrió en un silencio cargado, roto solo por el murmullo del motor y el ruido ocasional de los neumáticos contra el pavimento. Mia seguía mirando por la ventana, perdida en sus pensamientos. Sabía que estaba molesta, que probablemente pensaba que estaba siendo un hijo de puta controlador, pero no podía ceder. No en esto.
Cuando llegamos al hangar privado, los hombres de seguridad estaban ya esperando junto al jet, listos para asegurarse de que todo