POV SEBASTIANO LOMBARDI
No sabía qué demonios me pasaba a su alrededor. Era como si mi mente, siempre afilada y en control, se hubiera cubierto de una maldita neblina. Todo lo que normalmente tendría claro se desdibujaba, y lo único que podía enfocar con una precisión escalofriante era a ella. A esta mujer que tenía delante, con su mirada confundida y esos labios que me estaban llevando al límite de mi cordura.
No pensaba. No razonaba. Pero sí sabía una cosa: la quería. La quería malditamente c