POV MARCO
Odiaba tener que esperarla por una maldita razón. Era como si fuera un puto producto de degustación para todas las mujeres de este campus. Había perdido la cuenta de las miradas que había recibido y de los papeles con números que me habían pasado, números que jamás me tomaría la molestia de aprender o siquiera de intentar llamar.
Estaba a punto de mandar a volar a esta chica cuando, de repente, apareció Valentina. La furia en sus ojos y los celos que emanaban de ella eran palpables, s