Jhon se estremeció, sintiendo la quemazón de la rabia y la culpa en su interior, bullendo y confundiéndolo. Y desde donde se hallaba, Jon pudo ver su magnánima casa, espléndidamente iluminada a causa del baile que
Lisa insistió en celebrar, un baile que no le importaba. Su casa, que ella había restaurado hasta devolverle su magnificencia original, y a pesar de no pertenecer a Castle ella lo amaba... porque lo amaba a él. Y pudo escuchar lejanamente la música, las bellas y alegres notas del pia