Mundo ficciónIniciar sesión—¿Catalina? Sí, es la señora que se encarga de la limpieza de tu casa —digo con temor de estarme equivocando.
—¿Eso te dijo? —Una sonrisa burlona se forma en la boca de Piero.
—Sí, ¿por qué?
—No es la que se encarga de la limpieza, es tu madre… —Se carcajea divertido por mi inocencia.
—¡¿Qué?!
Mi exclamación hace que mi hermano y… su hermana, se acomoden en sus asientos y dejen de roncar; por lo menos sirvió de algo.
—Ella siempre estuvo al pend







