Mundo ficciónIniciar sesiónVeo mi baguette con desconfianza, como si ella fuera la culpable de mi desgracia y me hubiera traicionado cruelmente, pero su aroma delicioso migra hacia mi nariz y se me hace agua la boca. No ella no puede ser el problema.
—¿Insinúas que estoy gorda? —pregunto con una voz cargada de rencor y entrecerrando los ojos.
De nuevo mis amigos se vuelven a ver con complicidad.
—Sam, cuando te vi la primera vez estabas delgada y se veía que h







