Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Italia?! ¡¿Estás loco?! —dice Óscar sorprendido, me toma de los brazos y me obliga a girar hacia él—. ¿Quieres que Sforza te mate por seducir a su pequeña hija? —pregunta exaltado y al borde del colapso.
—Tengo que hacer negocios con él. —Abro la caja ante sus ojos.
Retrocede y cubre su boca con una mano, silenciando su sorpresa, como si fuera a él a quien le esto pidiendo matrimonio y no aguantara la emoción.
—De todas las misiones suicidas a las que te he acompaña







