Capítulo 130; La debilidad de un villano.
Dos semanas más tarde, Iker, Miranda, Angelo y Lara, fueron recibidos en la mansión de Annika Sokolova, con todo el afecto del mundo, la pareja que había acariciado las sombras de la muerte se encontraba ahora completamente recuperados y dispuestos más que nunca a disfrutar de su vida juntos. Lana, se había marchado de la mansión ya que no era solicitada más su presencia, y después del último chequeo médico, el galeno había determinado que estaban en perfecto estado.
—¡AL FIN LLEGAN!—Irina, se