Capítulo 111; Mi dulce Lara, está muerta.
Miranda, arrojó el celular a un lado en el sofá, mientras se estiró completamente recargando la cabeza, y cerrando los ojos, no, no debía sentirse mal, ni una mala hija, sus padres no lo merecían.
—No sé cómo luchar con estás emociones— se dijo en voz alta y sin abrir los ojos— no sé si soy tan fuerte como para mantenerme lejos eternamente sabiendo que la pasan mal, y no sé si soy tan fuerte como para acercarme nuevamente a ellos después de todo lo que vivimos a su lado. No lo sé. . . — dijo c