Capítulo 110; Hasta el fin del mundo.
Annika e Irina, los esperaban, por lo general ellos eran fríos y pocos afectuosos, sin embargo, Miranda, los había contagiado con su cultura cálida y cariñosa, por ello, los recibieron con fuertes abrazos.
—¡Qué alegría tenerlos en casa!— dijo la matriarca.
—Estamos muy feliz de venir— Intervino Miranda.
—Al fin un día para la familia— Iirna, miró recriminatoriamente a su hermano— últimamente estás muy ocupado.
—Los negocios requieren atención— dijo seriamente.
—La familia también— intervi