44- Firma de una vez.
Pocas habían sido las veces en las que se habían sentado a hablar a solas,desde esa cena Isabella le evadia,apenas hablaban lo concerniente al trabajo.
Douglas se había arrepentido de su ataque de sinceridad y no encontraba la manera de abordar el tema con la joven.
—Aquí tienes el reporte de mis ultimas ventas–.Colocó la carpeta sobre el escritorio y se disponía a retirarse a su cubiculo cuando el tono de voz ronco de su jefe la detuvo.
—¿Hasta cuándo vas a seguir huyendo a una charla conmigo?