CAPÍTULO 23
PUNTO DE VISTA DE FREYA
Adrian está allí de pie. Sus ojos están desorbitados. Intensos. Fuego azul. Su pecho se agita como si hubiera corrido todo el camino hasta aquí.
¿Qué demonios estás haciendo? Su voz es áspera, apenas controlada. ¿Tienes idea de lo peligroso que es estar aquí sola?
Aparté el brazo bruscamente. "Puedo cuidarme sola."
—No. No puedes. Todavía no. No hasta que tu lobo despierte por completo. No hasta que puedas defenderte adecuadamente. —Se acerca—. Te fuiste sin