CAPÍTULO 22
PUNTO DE VISTA DE FREYA
Tres días evitándonos mutuamente.
Tres días cruzándose en los pasillos sin hablar. Comiendo a horas diferentes. Pretendiendo que la otra persona no existe.
Han pasado tres días desde que Adrian me besó y luego me apartó.
Odio esto. Odio la tensión. Odio el silencio. Odio sentirme como una prisionera en su ático, aunque él nunca me dijo que no podía irme.
Pero no me fui. No hasta hoy. No hasta que desperté y me di cuenta de que ya no podía respirar allí dentro