MARTIN
Sin duda, estos golpes me sumarán más a mí que a él. No me importa el ardor en la mejilla ni el leve sabor a sangre en mi boca. Lo único que importa es la ventaja que acabo de ganar.
Saco mi teléfono y marco el número de mi amigo. Responde al segundo timbre.
—¿Qué pasó? —pregunta con su tono despreocupado de siempre.
—Julián, necesito que consigas el video de seguridad de la cafetería donde estuve hace unos minutos.
—¿Problemas con Bryan? —adivina al instante, divertido.
Me paso la lengu