LAURA
Desperté con el corazón acelerado y una sensación de vacío en el pecho. La luz del amanecer se filtraba por las cortinas, iluminando la habitación con un tono dorado que, en cualquier otro momento, me habría parecido hermoso. Pero hoy solo me recordaba lo que había sucedido la noche anterior.
Me senté en la cama, abrazando mis piernas contra el pecho, y traté de ordenar mis pensamientos. Tenía que pensar en Bryan. Pero el nombre de Martin resonó en mi mente como un eco, y sentí un escalof