Capítulo 81. Invadida por la curiosidad.
Dos semanas después, todos estaban reunidos en la majestuosa mesa de madera oscura rodeada de sillas de respaldo alto tapizadas en terciopelo. Y los ojos de Aurora chispeaban de ira mientras se cruzaba de brazos, sentada rígidamente en su silla, mirando a Valentina.
Aunque la mayoría se había comido el cuento de que Maxwell había estado en un viaje de negocios, ella creía tener la certeza de que había estado con Valentina.
—La latina aprovechada también se cargó a la madre y a su engendro —come