Valentina, que se mantenía de espaldas a la mujer, cerró los ojos brevemente e inhaló profundamente para intentar calmar los nervios que la invadían.
Sabía que enfrentaba una situación complicada, pero se armó de valor recordando las razones por las que debía mantenerse en ese matrimonio, por el bien de su hija y su madre, quienes merecían una vida tranquila lejos de su país natal.
—Eres una actriz barata —. De repente, las palabras acusatorias en español de la mujer la sacaron de sus pensam