Mundo ficciónIniciar sesiónEstrujo aun más mis brazos acercando la suave tela a mi rostro. Esta fresca y cómoda. Mis músculos se rehúsan a ser otro movimiento que no sea el estirarse para cambiar de posición. Una suave brisa eriza mi piel, pero la mantiene caliente una manta que me hace debatir cual es más satisfactoria si ella o el colchón.
—Raquel







