Llegué a casa. Cogí mis cosas y descendí de la camioneta. Estaba preocupada por Darren, ojalá que esté bien en la casa de su amigo. Es posible que terminen ebrios y drogados para olvidarse de sus problemas. Lo curioso, es que yo tengo que hablar con un psicólogo por primera vez, no me gustaba la idea. Entre al edificio. Subí al piso cuatro, donde había seis departamentos. El B2 era el mío. En el pasillo muy iluminado con su tapiz gris y las paredes pintadas hace dos meses me gustaba, era un asp