Mundo ficciónIniciar sesiónM A X I M I L I A NO
Mis dedos acarian la piel desnuda de Mila, quien está dormida a mi lado, con su rostro recargado cerca de mi corazón, su mano descansa sobre mi estómago. Suben y bajan lentamente como un arrullo. El dolor de la rodilla había cesado después de tomar el medicamento, con cuidado, hicimos el amor, no nos había detenido el que mi rodilla estuviese alzada, una sonrisa escapa de mis labios, el catama







