Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi madre lloro al verme, su carita era el ejemplo más fiel de la felicidad. Envolviéndola en mis brazos, exprese cuanto la había extrañado y ella me profeso todo su amor. Pasamos horas hablando sobre estos años y sobre la muerte de papá. Erica, quien había llegado un poco tarde le comunico la noticia sobre el bebé y ella se regocijo junto a nosotros.







