Mundo ficciónIniciar sesión—Danny aquí todas son iguales. ¿Cómo pretendes que me acuerde de su rostro? —respondí girando la silla de mi escritorio. Ya han pasado cuatro años desde que llegue a Pekín y tener a Danny aquí me hace querer llorar de felicidad.
—Que excusa tan barata. Tienes que acordarte. Esa tipa nos robó todo anoche, hasta nuestra







