Mundo ficciónIniciar sesiónNathan
—¡Dani, hola! ¿Cómo estás? —dijo Rose, acercándose a su mesa.
No sé qué me ponía más molesto: ver a Stefan en sí o verlo con Dani. Las dos opciones generaban una explosión en mi cabeza, un disgusto enorme. No tenía tantas ganas de salir con Rose esta noche, no porque no quisiese salir con ella, sino porque no me acordaba que saldríamos esta noche.







