ADELAIDA:
Luego de comer mi aperitivo me sentía tan cansada que lo único que quería era dormir.
—Creo que tenemos demasiado tiempo aquí, es hora de irnos, ya está anocheciendo.
Digo al mirar por una de las ventanillas del lugar.
—Qué aburrida eres, solo espera un poco más.
Dice la vieja y yo solo ruedo los ojos colocándome en pies.
—Yo partiré primero, estoy cansada y ya no soporto estar más aquí.
—Bueno, haz lo que quieras.
Dice la vieja y mi hermana se encoge de hombros.
Con pasos decididos c