RAIZEL:
—¿Cómo escapaste de la prisión?
Le pregunto y observo una leve sonrisa que solo me hace recordar a mi mujer.
—El duque Ivanov fue a visitarme.
Dice y puedo ver que ríe al recordar el suceso.
—Él muy maldito pensó que podría poner sus sucias manos en mi cuerpo mientras yo dormía… Pero aproveché y golpeé sus partes nobles con todas mis fuerzas… El muy tonto me había quitado las cadenas previamente para hacer sus cochinadas conmigo.
Dice y puedo notar un leve temblor en su voz.
Entrecierro