MARLA:
Luego de alistar todo para cuándo Adelaida termine todo lo que va a hacer sonrío al pensar en todo lo que estará haciendo.
Así que no espero más y a escondidas me subo al muro que rodea la mansión Ivanov y observo la maravillosa entrada de Adelaida.
—Vaya, esa es mi chica.
Murmuro con una sonrisa, pero una voz me da un susto de muerte.
—Mmm, pero qué rico hueles…
Escucho su ronroneo y al no estar bien sujeta caigo hacia abajo.
Unos brazos me sujetan y yo cierro los ojos fingiendo que me