ADELAIDA:
Raizel se acerca a nosotros con rostro serio mientras no deja de mirarme con ganas de matarme… Que disimule… ¡Cielos!
—Buenos noches, futuro sol del imperio.
Hace una reverencia y el príncipe hace una inclinación de cabeza.
—Buenas noches, archiduque Norfolk, me tomé la molestia de traerle a su prometida, espero que no se haya molestado por eso.
—Para nada príncipe… Lady Ivanov, es un placer volver a verla… Una disculpa por no haber podido ir por usted.
—No se preocupe archiduque, es