—¡¿Te das cuenta de lo que estás diciendo, Penélope?! ¡Enloqueciste! ¿Quieres que traicione la memoria de Lucía?
La mirada de Penélope tembló.
—¡¿Crees que a mí no me duele, me duele y mucho! Pero, Lucía se ha marchado, no va a volver, Russell, entre más pronto lo entiendas será mejor, para ti, y para los niños. La familia se derrumba, pero quienes más sufren son esas pobres criaturas, deja de ser tan egoísta y solo ver tu dolor.
Russell la miró con rabia.
—¿Egoísta? ¿De verdad? ¡No sabes cu