Capítulo 61: Te necesito, ahora.
—¿Qué cosas locas dices, mujer? No puedo hacerlo, ¿Olvidas que es mi sobrino?
—¿Acaso no íbamos a hacerlo?
Él bajó la mirada.
—Hablé deshacerme de él, tal vez enloquecerlo, secuestrarlo, pero ¿Matarlo? —Kevin se sintió tembloroso.
—¡Haz lo que sea, pero él no puede deshacerse de mí, antes de que la fortuna sea mía!
—Claro que no, Anya, eso está claro. El dinero es mío, y lo compartiré contigo —dijo tomando su rostro—. Pero, si me traicionas, te mato, sin remordimientos, tú no eres mi famili