Albert caminaba de un lado a otro, estaba tan desesperado.
El médico salió al pasillo, él se acercó desesperado.
—¡¿Cómo está mi hijo y Leonor?!
—Bueno, tuvo una amenaza de aborto, ahora y hasta el siguiente mes, debe estar en completo reposo, no todas las amenazas de aborto terminan en uno, así que, debemos conservar la esperanza, y cuidarla mucho.
Albert asintió, se veía tan asustado que Demetrius tocó su hombro, a pesar de estar enfadado con él le brindó apoyo.
Leonor abrió los ojos, sin