La enfermera no tardó en llegar, observó al paciente, pero Demerius ya había cerrado los ojos.
—¡Juro que abrió los ojos! Mi esposo despertó, ¡Por favor, dígame que ya despertó!
Demian entró al instante en que escuchó todos los gritos, estaba angustiado, temiendo lo peor.
—¡¿Qué ha pasado?!
—¡Juro que Demetrius despertó!
Demian abrió ojos sorprendido, se acercó a su hermano, pero lo vio de nuevo dormido en la cama.
—¿Despertó? —exclamó a la enfermera
—Lo siento, no ha despertado, solo fue