Marina llevó a los niños al jardín, y Demetrius la alcanzó poco despues.
—Parece que deben hablar y llegar a un acuerdo.
—Russell es un tonto, ¡Como pudo decir que no ama a Victoria! Me consta que muere de amor por ella.
Marina sonrió.
—Lo sé, no entiendo porque es tan tonto, quizás tenga miedo, ella es más joven que él y…
—Tienes razón, pero, no por miedo debes actuar de esa forma, no debe ser así, espero que cambie, o se arriesgará a perder a una gran mujer.
—¿Gran mujer? Me voy a poner