Paula juntó todo el valor que pudo y se acercó al escritorio. Puso su mano sobre los papeles que Nicolás estaba leyendo. Lo hizo pensando en Giovanni, pero en cuanto se dio cuenta de lo que acababa de hacer, el cuerpo le empezó a temblar solo.
De pronto recordó quién era ese hombre frente a ella… un monstruo.
Dio unos pasos para atrás, como si esperara que él la golpeara, llena de miedo.
Pero Nicolás no reaccionó. Siguió leyendo los documentos como si nada. Solo cuando terminó, levantó la vista