Clarissa acababa de salir cuando el celular que había dejado sobre la mesa sonó.
Giovanni echó un vistazo a la pantalla y vio un número desconocido. De la nada, se notó algo oscuro en su mirada, como si cada número despertara su ira.
El celular sonó un par de veces más antes de que lo agarrara, deslizó el dedo para contestar y lo pegó a su oído sin decir nada.
—Clarissa, soy yo —dijo una voz llena de dolor al otro lado de la línea.
Un rastro de burla pasó por la mirada de Giovanni. El número ori