—Pero tú eres otra cosa. Por vengarte de mí, por tenderme una trampa, ya perdiste la cabeza por completo. Así que todas tus excusas no son más que intentos ridículos por justificarte.
—¿Dices que yo soy la mala del paseo? Pero fuiste tú la que se robó el diseño. Tú lo vendiste. Y tú fuiste la que inventó etiquetas falsas en Twitter. Desde el principio, yo solo me defendí. Si de verdad me importara Luca, jamás lo habría dejado ni me habría divorciado. Lo nuestro está roto. Así que puedes estar tr