Clarissa miraba a Vittoria, que se había quedado callada, y de pronto recordó lo que la abuela había dicho la noche anterior sobre presentarle una señorita a Samuel.Le echó otra mirada a Vittoria, que era guapa, alegre, y pensó un momento antes de decirle con un tono relajado:
—¿Nada que consigues un novio? ¿Quieres que te presente a alguien simpático? Es un tipo tranquilo, responsable, nada que ver con esos que andan de fiesta en fiesta.
Se refería al hermano de Giovanni, Samuel, que seguro ser