Al ver que Clarissa no decía nada más, Giovanni volvió a su cuarto con la idea de darse un baño y ponerse ropa cómoda.Llegó hasta la puerta del dormitorio principal, la abrió... y algo le pasó volando por la cara.
Giovanni se quedó quieto por un instante, sin saber qué pensar.
Cuando miró bien qué pasó, se quedó paralizado.
Ahí estaba, parado en la entrada, sin poder dar ni un paso más.
La alfombra roja tenía dos muñecos vestidos de novios. Las paredes eran completamente rosas.
La cama, enorme,