CAPÍTULO 115: ANGUSTIA
Horas antes…
Estaba en la casa, desesperada, llamando a todas las personas que se me ocurrían y que podrían saber dónde estaba Hyun-Soo, pero nadie parecía saber nada. Cada llamada era un recordatorio doloroso de lo poco que podía hacer. Después de un rato, la culpa empezó a consumirme. Le había gritado a Daniel. No debí hacerlo. Me sentía mal. Terriblemente mal. Decidí ir a buscarlo al cuarto y pedirle disculpas.
Su puerta estaba cerrada. Toqué con cuidado, tal vez se ha