CAPÍTULO 116: DARÍA MI VIDA POR TI
Mi corazón late con un frenesí incontrolable mientras observo a Min-Ji prenderle fuego a la cabaña. Las llamas amarillas y naranjas se elevan rápidamente al mismo tiempo que mi pánico a perder al padre de mi hijo. Miro a Daniel quien también tiene el mismo rostro asustado y lleno de angustia que yo. Abrazo a mi pequeño hijo, siento su corazón latiendo al ritmo del mío, acelerado.
—Mamá… —dice con angustia.
—Daniel, escucha —le digo, mi voz se escucha quebrada,