CAPÍTULO 111: SÉ QUE ALGO ANDA MAL
Estaciono frente a la central de policía con un nudo de opresión en el pecho. Tengo miedo de lo que vayan a decirme, pero no puedo quedarme con la espinita de no haber hecho lo correcto. Bajo con lentitud y mientras atravieso el umbral de la puerta de la estación, el mal presentimiento no deja de crecer en mi pecho.
El oficial de turno me mira con desdén cuando le explico la situación. Parece que no me toma en serio, y ser extranjera no ayuda.
—Mire, señora —di