Mundo ficciónIniciar sesiónMarie Johnson
Desde que mi hija fue secuestrada, no he comido nada, no sé que día es. Sólo se que la quiero aquí conmigo sana y salva. Odio el día en que decidí trabajar en ese prostíbulo, si no hubiese ido a ese lugar no habría conocido a Adrián, no habría ido a ese viaje.
Termino de empacar algunas cosas sencillas y voy hasta la habitación de mi hija, por alguna extraña razón la siento aqui conmigo. Sé que la tendré







