Amber Whyte.
Como una daga de plata, esas palabras me atravesaron la columna vertebral sin provocación, haciendo que la bebida se me fuera por el camino equivocado.
Al instante siguiente, ya no era yo misma.
Mis pulmones se rebelaron de inmediato, oprimiendo mi pecho con tanta fuerza que estuve a punto de perder el conocimiento.
Mis vías respiratorias se bloquearon, ahogándome.
Jadeé, luchando por respirar, pero cada intento era una tortura.
El dolor se aguzó en mi garganta como si tuviera frag