Ethan salió de la oficina con un suspiro largo, sus hombros relajándose ligeramente al pensar que, al menos por hoy, las cosas parecían haber tomado un rumbo más tranquilo. Madison caminaba un par de pasos detrás de él, con los brazos cruzados y la mente todavía dando vueltas sobre lo que había ocurrido. Cada uno se dirigió a la salida de la empresa y, sin más palabras, tomaron caminos distintos hacia sus casas.
Al llegar a casa, Madison lanzó sus tacones al rincón más alejado y se dejó caer en