Mientras Ethan y Madison seguían parados, casi inmóviles, uno frente al otro, sintiendo una conexión que ninguno de los dos entendía completamente, el sonido del ambiente los envolvía. Las conversaciones a su alrededor seguían su curso, pero todo parecía desvanecerse para ellos. Solo existían ellos dos en ese instante, atrapados en la atmósfera cargada de emociones.
De repente, una voz resonó a lo lejos, interrumpiendo la burbuja de silencio en la que ambos se encontraban. Era la voz del abuelo