Tras pasar dos días en Cala Llonga, Sylvie se despide del lugar aún más relajada, sin saber que estuvieron a punto de robarle y de que en todo momento Ilhan estuvo cuidándola alejado.
Sí, el autocontrol de ese hombre es tremendo.
Una vez de regreso en el hotel en Puerto de Ibiza, Sylvie pide cena y camina al ascensor para subir a su cuarto. Cuando las puertas se abren ve a Gianfranco, este la ve y se lanza para abrazarla.
—¡Sylvie, perdóname por dejarte sola ayer! Es que no tienes idea de lo qu