Sylvie abre los ojos bastante animada. Ese día se ha propuesto pasar un día maravilloso conociendo otros lugares de la isla.
Luego de recibir el desayuno y de comérselo bastante animada, arregla un par de cosas en un bolso pequeño. Coloca un poco de ropa por si es que se le hace tarde y debe quedarse en el otro lugar. Aún no sabe a dónde ir, pero sabe que a donde sea que vaya lo pasará de maravilla.
Baja al hall del hotel para esperar a Gianfranco, quién debería estar por bajar. Sin embargo, lo